Construyendo entornos donde envejecer. Resumen de la conferencia BSG 2018.

La semana pasada dos de las investigadores de Matia Instituto, Elena del Barrio y Sara Marsillas, viajaron hasta la ciudad inglesa de Manchester para participar en la 47º Conferencia de la British Society of Gerontology. Este es un breve resumen de lo vivido por ambas y que han querido compartir con todas y todos nosotros.

Nuestro periplo inglés

De vuelta a casa queremos contaros unas pinceladas de lo que hemos visto entre el 4 y el 6 de julio en la conferencia anual que organiza la Sociedad Británica de Gerontología y que en esta edición ha tenido como punto de encuentro la Universidad de Manchester.

Este año el lema de la cita era:  “Ageing in an Unequal World Shaping Environments for the 21st Century”, es decir, en un mundo lleno de desigualdades, ¿cómo podemos moldear y diseñar entornos donde poder disfrutar de una buena vejez?. De esta forma, el grueso de los trabajos que se presentaban guardaban relación con temas como la exclusión social, la amigabilidad de los entornos, la soledad o la desigualdad en términos económicos. También había una presencia destacada de ponencias en materia de fragilidad, demencias y cuidados en el hogar.

La amigabilidad se abre camino a nivel internacional

El estreno de Matia Instituto corrió a cargo de Elena en un simposio titulado: “Crossnational perspectives on age-friendly initiatives” (Perspectivas transnacionales sobre iniciativas amigables con la edad), en el que impartió una conferencia sobre el proyecto Euskadi Lagunkoia, la red de ciudades amigables del País Vasco. Elena, repasó la historia de la iniciativa y sus características clave, además de aspectos sobre su desarrollo,  a nivel local y territorial (hilo de su intervención en twitter).

En este mismo simposio, tuvimos también la oportunidad de conocer otras experiencias internacionales en amigabilidad de países como Bélgica, Canadá, Irlanda y el Reino Unido. En su intervención, Samuèle Rémillard-Boilard comparó los avances en Bruselas (Bélgica), Manchester (Reino Unido) y Montreal (Canadá). Myriam Leleu y sus colegas presentaron el programa de investigación participativa en la Región Valona (Bélgica), que consistía en un enfoque complementario de observaciones espaciales y entrevistas cualitativas liderado por personas mayores bajo la supervisión de un sociólogo y dos arquitectos. Bernard McDonald, por su parte, presentó un estudio sobre las experiencias de las personas mayores en dos ciudades del Condado de Fingal (Irlanda).

A lo largo del congreso pudimos asistir a diversos simposios dedicados a la amigabilidad, lo que pone en evidencia la relevancia, cada vez mayor, de este tema en el ámbito de la gerontología. Algunos de los abordajes más destacados que pudimos ver fueron los trabajos de:

Construyendo ciudades amigables para las personas mayores: Un manifiesto para el cambio

Una de las conferencias más interesantes sobre el futuro de la amigabilidad fue la de Christopher Phillipson que junto a Tine Buffel de la University of Manchester presentó el Manifiesto para el cambio: Desarrollo del proyecto AF Cities and Communities. Algunos de los desafíos en el movimiento de amigabilidad que se destacan en el manifiesto son: el impacto de la economía de la austeridad en las entidades locales, el abordaje de trabajo con grupos socialmente excluidos, la necesidad de dar respuesta a algunas presiones del desarrollo urbano como es la gentrificación de las ciudades, las crecientes tensiones intergeneracionales debido a la escasez de viviendas asequibles, y la existencia del impacto del edadismo y los estereotipos en las personas mayores.

En este mismo material se concluye con la necesidad de avanzar en el movimiento de amigabilidad trabajando en la diversidad, incluyendo a diferentes personas como personas en situación de dependencia, minorías étnicas, personas con deterioro cognitivo, etc.; involucrando a esta diversidad de personas como co-investigadoras, con un rol activo en todo el proceso; y desarrollando una colaboración multisectorial en la que se incluyan también otros movimientos como el de “smart-cities” (ciudades inteligentes), ciudades saludables o ciudades sostenibles, incluyendo nuevos temas en el movimiento de amigabilidad que tengan en cuenta la eficiencia energética, la reducción de la contaminación o las respuestas al impacto del cambio climático.

“Querida soledad, ¿no podríamos simplemente llevarnos bien?”

Con esta sugerente pregunta, Sara Marsillas, tituló su comunicación oral sobre un proyecto sobre soledad que se ha desarrollado con el apoyo del Departamento de Empleo y Política Social del Gobierno Vasco. En dicho proyecto hemos explorado estrategias de gestión positiva o al menos, no negativa, de la soledad de forma conjunta, con personas mayores y profesionales en contacto con personas solas. Las personas que asistieron en Manchester a esta sesión dieron muestras de su interés tanto por el enfoque, como por la metodología utilizados.  (hilo de su intervención en twitter)

En esta misma sesión, Vinal Karania (Age UK) y Royce Turner (University of Huddersfield) presentaron una interesante comunicación titulada “Perspectives on social isolation and loneliness”, que hacía referencia a un marco teórico que explicaba la interacción significativa como un elemento que permite comprender la naturaleza y la experiencia del aislamiento social y la soledad en la vejez.  Si en esta comunicación se hablaba mucho de elementos urbanísticos y físicos del entorno, en “Culturally diverse experiences of social connectedness and befriending services”, presentada por Merryn Gott, centra la mirada en la importancia de incorporar la vertiente cultural a iniciativas que buscan mejorar situaciones de soledad no deseada.

De la misma forma que señalábamos de la presencia destacada de trabajos sobre amigabilidad, el tema “soledad” también estuvo ampliamente comentado en numerosas sesiones y simposios durante todo este congreso, lo que pone de relieve la importancia creciente del mismo. Entre las aportaciones más interesantes cabe mencionar las siguientes:

Distintas soledades, distintas miradas

Con respecto a la soledad, nos llamó la atención la cantidad de comunicaciones que se centraron en sus consecuencias negativas, como la muerte prematura o la discapacidad laboral temprana. Encontramos de gran interés las aportaciones referentes a una perspectiva normalizadora, que reclama la no culpabilización de las personas solas, ni la medicalización de la soledad. En este sentido, vimos diversas experiencias y proyectos que pretenden mejorar la situación de las personas que se sienten solas de una manera innovadora, unificando servicios, adaptándose a las características culturales de la región o incorporando a la comunidad en ella.

Lo que nos quedó claro, después de reflexionar, investigar y compartir experiencias con otras investigadoras es que los sentimientos de soledad, cuando son prolongados y no se dispone de estrategias efectivas adaptadas a la situación de las personas para poder gestionarlos, afectan negativamente al bienestar. Estos sentimientos aunque no son únicos en la vejez, en el caso de las personas mayores pueden ser más intensos, prolongados y afectar a diversas esferas de la vida de manera negativa, más si cabe cuando se unen a otras circunstancias, como vivir solo/a, problemas de salud, viudez y problemas en la amigabilidad de la vivienda y/o de la zona.

Reforzamos la premisa idea de que se puede vivir solo/a y bien, pero por supuesto, ello requiere intervenciones en aspectos individuales, comunitarios y ambientales acompañadas de prevención, sensibilización, normalización y orientación. Y para hacer todo ello es necesario que trabajemos junt@s por el bienestar de las personas.

Cara a futuro…

Ahora ya de vuelta y haciendo una valoración de lo vivido, sin duda ha sido una experiencia muy positiva, en la que hemos podido conocer de primera mano multitud de proyectos que se están realizando en diferentes puntos del planeta, con un objetivo: mejorar el bienestar de las personas que envejecen. Esperamos regresar en 2019, y llevar nuevos trabajos que compartir a una cita que tendrá lugar en Liverpool y que ya tiene título: “Resilience and living well in local communities”.

Hasta entonces esperamos veros en Vitoria este próximo 14 de septiembre en la II Jornada Buenas Prácticas europeas en Amigabilidad Euskadi Lagunkoia con Alex Kalache, Fiona Murphy, Stephen Johnston… Un consejo, no tardéis en inscribiros que el aforo es limitado. See you soon!

 

Elena del Barrio y Sara Marsillas (investigadoras de Matia instituto)

1 comentario

  1. Carlos Gil Galvez

    El mundo cambia y las sociedades envejecen sin limites ni fronteras, pero el cambio tecnológico a través de la Inteligencia Artificial (IA) y la Internet de las Cosas (IoT) asociado al capitalismo cognitivo, han generado una profunda transformación estructural en el mercado laboral, las personas, la familia y la sociedad.
    En este contexto y escenario el <>, el cambio epidemiológico de la mano del tsunami del envejecimiento demográfico y el fracaso del éxito de la medicina moderna, tiene como resultado el crecimiento exponencial de las enfermedades crónicas no transmisibles para todas las edades. Esta realidad ha generado complejos desafíos edad dependiente, asociados al desempleo de larga duración, la falta de ingresos para la seguridad social, el empobrecimiento de las familias. A lo cual se inevitablemente gen era el crecimiento de la discapacidad-dependencia, lo cual tendrá un alto costo para los gobiernos, las familias, las personas y la sociedad.
    Esto es un territorio nuevo para una nueva especialidad médica: la gerontología predictiva e intervencionista.

    Carlos Gil Galvez, director m édico de la RED LATINOAMERICANA DE GERONTOLOGÍA CLÍNICA Y SOCIAL.

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